{"id":101,"date":"2026-01-20T09:28:45","date_gmt":"2026-01-20T09:28:45","guid":{"rendered":"http:\/\/elmundo.timesofu.com\/?p=101"},"modified":"2026-01-20T09:34:17","modified_gmt":"2026-01-20T09:34:17","slug":"101","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/elmundo.timesofu.com\/?p=101","title":{"rendered":"La crisis de Groenlandia. C\u00f3mo el impulso anexionista de Trump est\u00e1 fracturando las relaciones transatl\u00e1nticas"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>En la extensi\u00f3n helada del \u00c1rtico, se est\u00e1 desarrollando una crisis sin precedentes en las relaciones transatl\u00e1nticas modernas. La renovada campa\u00f1a del presidente Donald Trump para adquirir Groenlandia ha evolucionado de una apertura diplom\u00e1tica a la coerci\u00f3n econ\u00f3mica, amenazando con desmantelar d\u00e9cadas de construcci\u00f3n de alianzas entre Estados Unidos y Europa. Lo que comenz\u00f3 como una ambici\u00f3n que Trump plante\u00f3 por primera vez durante su presidencia inicial se ha convertido en lo que algunos historiadores ahora caracterizan como el punto m\u00e1s bajo en las relaciones entre Estados Unidos y Europa desde la Crisis de Suez de 1956<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Lo que est\u00e1 en juego va mucho m\u00e1s all\u00e1 de las g\u00e9lidas costas de Groenlandia. En la intersecci\u00f3n de la geopol\u00edtica \u00e1rtica, los recursos minerales cruciales y el futuro de la OTAN, esta confrontaci\u00f3n revela tensiones fundamentales sobre la soberan\u00eda, el derecho internacional y el orden basado en normas que ha regido las relaciones occidentales durante tres cuartos de siglo.<\/p>\n\n\n\n<p>Groenlandia ocupa una geograf\u00eda con la que sue\u00f1an los estrategas militares. La isla m\u00e1s grande del mundo se encuentra en el extremo norte del C\u00edrculo Polar \u00c1rtico, formando el punto de anclaje occidental de la Franja Groenlandia-Islandia-Reino Unido, un cuello de botella mar\u00edtimo crucial para la vigilancia de las actividades navales rusas en el Atl\u00e1ntico Norte. Su posici\u00f3n proporciona capacidades de alerta temprana para el lanzamiento de misiles y controla el acceso a las rutas mar\u00edtimas \u00e1rticas que el cambio clim\u00e1tico est\u00e1 abriendo progresivamente.<\/p>\n\n\n\n<p>Estados Unidos ya mantiene una importante presencia militar a trav\u00e9s de la Base Espacial Pituffik, antigua Base A\u00e9rea Thule, ubicada a 1200 kil\u00f3metros al norte del C\u00edrculo Polar \u00c1rtico. En virtud de un acuerdo de defensa de 1951 con Dinamarca, las fuerzas estadounidenses operan esta instalaci\u00f3n y pueden establecer \u00e1reas de defensa adicionales que la OTAN considere necesarias. El acuerdo otorga a Estados Unidos una amplia libertad operativa, lo que llev\u00f3 a un acad\u00e9mico dan\u00e9s a observar que la soberan\u00eda estadounidense de facto sobre Groenlandia durante la Guerra Fr\u00eda convirti\u00f3 el control dan\u00e9s en una ficci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, Trump insiste en que este acuerdo es insuficiente. Hablando a bordo del Air Force One, declar\u00f3 que Estados Unidos necesita Groenlandia para su seguridad nacional, describiendo la isla como repleta de buques rusos y chinos. Si los minerales o la ubicaci\u00f3n estrat\u00e9gica impulsan su ambici\u00f3n sigue siendo ambiguo: Trump ha enfatizado alternativamente ambos, a veces contradici\u00e9ndose en cuesti\u00f3n de d\u00edas.<\/p>\n\n\n\n<p>Bajo la capa de hielo de Groenlandia se encuentra un tesoro geol\u00f3gico que ha captado la atenci\u00f3n mundial. Se estima que la isla alberga aproximadamente 36 millones de toneladas de tierras raras, potencialmente la segunda mayor reserva mundial despu\u00e9s de China. Estos materiales son esenciales para la fabricaci\u00f3n de imanes de alto rendimiento, bater\u00edas para veh\u00edculos el\u00e9ctricos, turbinas e\u00f3licas y equipos militares: tecnolog\u00edas clave tanto para la transici\u00f3n energ\u00e9tica como para los sistemas de defensa modernos.<\/p>\n\n\n\n<p>Adem\u00e1s de las tierras raras, Groenlandia posee importantes yacimientos de grafito, cobre, uranio, zinc, oro y otros minerales cr\u00edticos. En junio de 2025, la Uni\u00f3n Europea design\u00f3 el proyecto de grafito de Amitsoq como Proyecto Estrat\u00e9gico en virtud de su Ley de Materias Primas Cr\u00edticas, lo que subraya la importancia del territorio para la resiliencia de la cadena de suministro europea. China domina actualmente la producci\u00f3n y el procesamiento de tierras raras, lo que crea una vulnerabilidad estrat\u00e9gica que las naciones occidentales est\u00e1n desesperadas por abordar.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, el camino del potencial geol\u00f3gico a la realidad econ\u00f3mica sigue plagado de obst\u00e1culos. El clima riguroso de Groenlandia, la escasa infraestructura y las regulaciones ambientales han frenado el desarrollo minero. La oposici\u00f3n local, basada en la preocupaci\u00f3n por el impacto ecol\u00f3gico y los medios de vida tradicionales, es profunda. En 2021, el parlamento de Groenlandia restableci\u00f3 la prohibici\u00f3n de la miner\u00eda de uranio tras una resistencia sostenida, deteniendo as\u00ed la explotaci\u00f3n de tierras raras en el proyecto Kvanefjeld, donde el uranio se encuentra junto a otros minerales.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, la riqueza mineral de Groenlandia tardar\u00e1 una d\u00e9cada o m\u00e1s en traducirse en un suministro significativo, suponiendo que los proyectos puedan superar los desaf\u00edos t\u00e9cnicos y sociales de las licencias. La isla nunca ha producido petr\u00f3leo, y los intentos previos de extraer mineral de hierro terminaron en quiebra. A pesar de la ret\u00f3rica de Trump, los expertos enfatizan que Estados Unidos podr\u00eda obtener estos minerales mediante el comercio y la inversi\u00f3n sin anexi\u00f3n, el enfoque utilizado con otros pa\u00edses del mundo.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo que distingue el enfoque de Trump en su segundo mandato del primero es su disposici\u00f3n a emplear la guerra econ\u00f3mica contra sus aliados. El s\u00e1bado 18 de enero de 2026, Trump anunci\u00f3 que ocho pa\u00edses europeos se enfrentar\u00edan a aranceles crecientes: Dinamarca, Noruega, Suecia, Francia, Alemania, el Reino Unido, los Pa\u00edses Bajos y Finlandia. Las medidas comenzar\u00edan con un 10 % el 1 de febrero y aumentar\u00edan al 25 % el 1 de junio, manteni\u00e9ndose vigentes hasta que Estados Unidos logre lo que Trump denomin\u00f3 la \u00abcompra total de Groenlandia\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>El detonante inmediato fue la Operaci\u00f3n Resistencia \u00c1rtica, un ejercicio militar liderado por Dinamarca en el que se desplegaron peque\u00f1os contingentes de tropas europeas en Groenlandia. Trump calific\u00f3 este ejercicio rutinario de la OTAN como una provocaci\u00f3n peligrosa, alegando que creaba riesgos insostenibles. La amenaza arancelaria se sum\u00f3 a los aranceles existentes, lo que podr\u00eda devastar las exportaciones europeas al mercado estadounidense.<\/p>\n\n\n\n<p>El anuncio provoc\u00f3 una condena inmediata. Ocho pa\u00edses afectados emitieron una declaraci\u00f3n conjunta advirtiendo que las amenazas \u00absocavan las relaciones transatl\u00e1nticas y amenazan con una peligrosa espiral descendente\u00bb. El primer ministro del Reino Unido, Keir Starmer, declar\u00f3 sin rodeos que aplicar aranceles a los aliados por buscar la seguridad colectiva de la OTAN era completamente err\u00f3neo. Incluso los aliados populistas de Trump en Europa expresaron su preocupaci\u00f3n. La primera ministra italiana, Giorgia Meloni, considerada uno de los socios continentales m\u00e1s cercanos de Trump, calific\u00f3 los aranceles de error, mientras que el l\u00edder de ultraderecha franc\u00e9s, Jordan Bardella, los describi\u00f3 como un chantaje comercial.<\/p>\n\n\n\n<p>La Uni\u00f3n Europea convoc\u00f3 reuniones de emergencia, con los 27 Estados miembros reunidos en Bruselas. El bloque se enfrenta a decisiones dif\u00edciles sobre c\u00f3mo responder. Francia ha impulsado la activaci\u00f3n del Instrumento Anticoerci\u00f3n, una poderosa arma comercial adoptada en 2023, pero nunca antes desplegada. Este mecanismo permitir\u00eda a la UE restringir el acceso estadounidense al mercado \u00fanico y limitar las licencias comerciales. Alemania, habitualmente m\u00e1s cautelosa, ha mostrado mayor reticencia, pero indic\u00f3 que apoyar\u00eda su despliegue si fuera necesario.<\/p>\n\n\n\n<p>Una opci\u00f3n intermedia que se est\u00e1 considerando consiste en implementar un paquete arancelario de represalia de 93 000 millones de euros que afecta a productos estadounidenses, desde la soja hasta las motocicletas Harley-Davidson. Este paquete se prepar\u00f3 el a\u00f1o pasado en medio de la incertidumbre sobre un acuerdo comercial entre EE. UU. y la UE, pero se archiv\u00f3 tras alcanzarse un acuerdo. Las amenazas de Trump sobre Groenlandia han hecho descarrilar dicho acuerdo, y el Parlamento Europeo ha suspendido los trabajos para eliminar los aranceles de importaci\u00f3n de la UE sobre los productos estadounidenses.<\/p>\n\n\n\n<p>Las ambiciones de Trump chocan con m\u00faltiples capas de realidad jur\u00eddica y pol\u00edtica. Groenlandia ha formado parte del reino dan\u00e9s durante ocho siglos. Si bien logr\u00f3 el autogobierno local en 1979 y un mayor autogobierno en 2009, el territorio sigue estando constitucionalmente integrado a Dinamarca, no es una colonia en venta.<\/p>\n\n\n\n<p>Seg\u00fan la Ley de Autogobierno de Groenlandia, la isla es reconocida como una unidad de autodeterminaci\u00f3n capaz de buscar la independencia mediante un refer\u00e9ndum entre sus 57.000 habitantes. Dicha decisi\u00f3n requerir\u00eda negociaciones con Dinamarca sobre las condiciones, seguidas de la aprobaci\u00f3n del parlamento dan\u00e9s. El proceso podr\u00eda durar a\u00f1os, y probablemente se extender\u00e1 m\u00e1s all\u00e1 del mandato actual de Trump.<\/p>\n\n\n\n<p>El derecho internacional no prev\u00e9 ning\u00fan mecanismo para la anexi\u00f3n forzosa. Estados Unidos reconoci\u00f3 expl\u00edcitamente la soberan\u00eda danesa sobre Groenlandia en el acuerdo de defensa de 1951 y reafirm\u00f3 dicho reconocimiento en la enmienda de 2004. Cualquier toma militar violar\u00eda la prohibici\u00f3n de la Carta de las Naciones Unidas sobre la amenaza o el uso de la fuerza contra la integridad territorial de otro Estado. Adem\u00e1s, pondr\u00eda fin a la OTAN, ya que Dinamarca es un aliado del tratado protegido por la garant\u00eda de defensa colectiva del Art\u00edculo 5.<\/p>\n\n\n\n<p>La primera ministra danesa, Mette Frederiksen, ha sido tajante en su respuesta. En una declaraci\u00f3n televisada, declar\u00f3 que carece de sentido hablar de la necesidad de que Estados Unidos se apodere de Groenlandia, enfatizando que Estados Unidos carece de fundamento legal para anexar ninguno de los tres pa\u00edses que conforman el Reino de Dinamarca. El primer ministro groenland\u00e9s, Jens-Frederik Nielsen, advirti\u00f3 a Trump que cesara toda presi\u00f3n, insinuaci\u00f3n y fantas\u00eda sobre la anexi\u00f3n, calificando de totalmente inaceptable e irrespetuosa la vinculaci\u00f3n de Groenlandia con una intervenci\u00f3n militar.<\/p>\n\n\n\n<p>El propio pueblo de Groenlandia se ha expresado con claridad. Las encuestas indican que el 85 % se opone a la toma de posesi\u00f3n estadounidense. Muchos groenlandeses consideran sus v\u00ednculos hist\u00f3ricos con Dinamarca como parte integral de su identidad, aunque algunos buscan una eventual independencia en sus propios t\u00e9rminos. Cuando el vicepresidente J. D. Vance visit\u00f3 Groenlandia en marzo de 2025, los manifestantes se congregaron en Nuuk para rechazar la presi\u00f3n estadounidense. Una manifestaci\u00f3n el 17 de enero de 2026 reuni\u00f3 a casi un tercio de la poblaci\u00f3n de la capital.<\/p>\n\n\n\n<p>La crisis ha puesto de manifiesto fisuras en el establishment pol\u00edtico estadounidense. Varios destacados legisladores republicanos han roto filas con Trump por el asunto de Groenlandia, algo poco com\u00fan dado el dominio del expresidente sobre el partido.<\/p>\n\n\n\n<p>El senador Mitch McConnell, uno de los republicanos de mayor rango, emiti\u00f3 un comunicado en el que calific\u00f3 las amenazas e intimidaci\u00f3n sobre Groenlandia de indecorosas y contraproducentes. Advirti\u00f3 que usar la fuerza para anexar el territorio constituir\u00eda un da\u00f1o estrat\u00e9gico especialmente catastr\u00f3fico para Estados Unidos y su influencia global. La senadora Lisa Murkowski, de Alaska, argument\u00f3 que cualquier intento de reclamar territorio por la fuerza degradar\u00eda tanto la seguridad nacional como las relaciones internacionales. El representante Don Bacon, de Nebraska, calific\u00f3 de atroz el enfoque de la administraci\u00f3n, se\u00f1alando que tratar a un aliado de la OTAN de forma denigrante era inaceptable.<\/p>\n\n\n\n<p>Incluso el presidente de la C\u00e1mara de Representantes, Mike Johnson, aunque no critic\u00f3 directamente a Trump, expres\u00f3 su desacuerdo con las propuestas de intervenci\u00f3n militar. Afirm\u00f3 que no cree que la acci\u00f3n militar sea una posibilidad ni que alguien la est\u00e9 considerando seriamente, aunque s\u00ed calific\u00f3 la anexi\u00f3n de Groenlandia como algo que beneficia a Estados Unidos.<\/p>\n\n\n\n<p>El exvicepresidente Mike Pence advirti\u00f3 que la postura actual de Trump amenaza con fracturar la s\u00f3lida relaci\u00f3n con Dinamarca y todos los aliados de la OTAN. La oposici\u00f3n dem\u00f3crata ha sido a\u00fan m\u00e1s en\u00e9rgica, con el senador Rub\u00e9n Gallego, de Arizona, liderando los esfuerzos para introducir restricciones legislativas a la acci\u00f3n militar en Groenlandia.<\/p>\n\n\n\n<p>La crisis de Groenlandia ha generado algo poco com\u00fan en la pol\u00edtica europea: una acci\u00f3n r\u00e1pida y unificada. A pocas horas del anuncio arancelario de Trump, los l\u00edderes europeos coordinaban respuestas mediante canales diplom\u00e1ticos y reuniones de emergencia.<\/p>\n\n\n\n<p>La presidenta de la Comisi\u00f3n Europea, Ursula von der Leyen, enfatiz\u00f3 la plena solidaridad de la UE con Dinamarca y Groenlandia, advirtiendo que los aranceles socavar\u00edan las relaciones transatl\u00e1nticas y provocar\u00edan una peligrosa espiral descendente. Recalc\u00f3 que Europa se mantendr\u00e1 unida, coordinada y comprometida con la defensa de su soberan\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>El primer ministro sueco, Ulf Kristersson, prometi\u00f3 que solo Dinamarca y Groenlandia decidir\u00edan sobre asuntos que afectan a su territorio, declarando que las naciones n\u00f3rdicas no se dejar\u00edan chantajear. El Ministerio de Asuntos Exteriores franc\u00e9s afirm\u00f3 firmemente que las fronteras no se pueden modificar por la fuerza, y el ministro de Finanzas, Roland Lescure, afirm\u00f3 que Europa debe estar preparada para utilizar su mecanismo anticoerci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>La respuesta ha trascendido las divisiones pol\u00edticas tradicionales. Anders Vistisen, eurodiputado dan\u00e9s del derechista Partido Popular Dan\u00e9s, pronunci\u00f3 un mensaje particularmente contundente durante la sesi\u00f3n parlamentaria. Dirigi\u00e9ndose directamente a Trump, afirm\u00f3 que Groenlandia ha formado parte del reino dan\u00e9s durante ochocientos a\u00f1os y no est\u00e1 en venta, concluyendo sus comentarios con un despido cargado de improperios.<\/p>\n\n\n\n<p>El secretario general de la OTAN, Mark Rutte, ha buscado desempe\u00f1ar un papel mediador, dialogando con Trump sobre el tema y enfatizando la importancia de la alianza. El ministro de Defensa dan\u00e9s, Troels Lund Poulsen, y la ministra de Asuntos Exteriores de Groenlandia, Vivian Motzfeldt, viajaron a la sede de la OTAN para reuniones previamente programadas, aprovechando la oportunidad para reafirmar que cualquier preocupaci\u00f3n en materia de seguridad puede abordarse dentro del marco de la alianza.<\/p>\n\n\n\n<p>La ret\u00f3rica de Trump sobre Groenlandia se intensific\u00f3 tras la controvertida operaci\u00f3n militar estadounidense que result\u00f3 en la detenci\u00f3n del presidente venezolano Nicol\u00e1s Maduro. La exitosa incursi\u00f3n, realizada sin bajas estadounidenses, parece haber alentado al presidente a considerar posibles opciones militares.<\/p>\n\n\n\n<p>Tras la operaci\u00f3n en Venezuela, Trump redobl\u00f3 sus amenazas contra Groenlandia, declarando a la prensa que si Rusia o China intentan apoderarse de Groenlandia, Estados Unidos debe actuar, les guste o no a los groenlandeses. Manifest\u00f3 su preferencia por llegar a un acuerdo por la v\u00eda f\u00e1cil, pero advirti\u00f3 que podr\u00eda tomar medidas dr\u00e1sticas si fuera necesario. La portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, confirm\u00f3 que los funcionarios est\u00e1n discutiendo activamente una posible oferta de compra, mientras que el secretario de Estado, Marco Rubio, declar\u00f3 a los legisladores que Trump preferir\u00eda comprar Groenlandia antes que invadirla.<\/p>\n\n\n\n<p>La comparaci\u00f3n con Venezuela ha alarmado especialmente a los observadores europeos. Si bien una acci\u00f3n militar contra un r\u00e9gimen autoritario acusado de violaciones de derechos humanos podr\u00eda justificarse por razones humanitarias, aplicar una l\u00f3gica similar a un aliado democr\u00e1tico y miembro de la OTAN representa un c\u00e1lculo completamente diferente. El primer ministro groenland\u00e9s, Nielsen, rechaz\u00f3 expl\u00edcitamente el paralelismo, calific\u00e1ndolo de tan irrespetuoso que exig\u00eda una respuesta.<\/p>\n\n\n\n<p>Seg\u00fan informes, algunos funcionarios de la administraci\u00f3n Trump han explorado alternativas a la anexi\u00f3n directa. Reuters inform\u00f3 sobre conversaciones sobre un Pacto de Libre Asociaci\u00f3n, similar a los acuerdos que Estados Unidos mantiene con los Estados Federados de Micronesia, la Rep\u00fablica de las Islas Marshall y la Rep\u00fablica de Palaos. Estos acuerdos otorgan a Estados Unidos la responsabilidad de la defensa y la seguridad a cambio de asistencia econ\u00f3mica, cuyos detalles precisos var\u00edan seg\u00fan el acuerdo.<\/p>\n\n\n\n<p>Para que un COFA con Groenlandia funcione, el territorio tendr\u00eda que separarse primero de Dinamarca, un proceso que requiere la autodeterminaci\u00f3n groenlandesa, seguida de la aprobaci\u00f3n del parlamento dan\u00e9s. Algunos pol\u00edticos groenlandeses se han mostrado abiertos a estas conversaciones como parte de un proceso m\u00e1s amplio de independencia. El parlamentario Kuno Fencker sugiri\u00f3 que, si bien la independencia sigue siendo el objetivo, un acuerdo COFA con Estados Unidos y Dinamarca podr\u00eda ser posible, se\u00f1alando que la econom\u00eda de Groenlandia necesita diversificarse.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, este enfoque enfrenta obst\u00e1culos significativos. El plazo se extender\u00eda mucho m\u00e1s all\u00e1 de la presidencia de Trump. El apoyo popular a la adhesi\u00f3n a Estados Unidos sigue siendo m\u00ednimo en comparaci\u00f3n con el apoyo a una eventual independencia. Adem\u00e1s, los acuerdos econ\u00f3micos tendr\u00edan que satisfacer las aspiraciones de Groenlandia, a la vez que abordan las preocupaciones de seguridad de Estados Unidos y preservan la relaci\u00f3n hist\u00f3rica de Dinamarca con el territorio.<\/p>\n\n\n\n<p>Algunos analistas han intentado cuantificar el posible costo de la adquisici\u00f3n. Si el gobierno estadounidense ofreciera 100.000 d\u00f3lares a cada uno de los aproximadamente 57.000 habitantes de Groenlandia, la factura ascender\u00eda a unos 5.600 millones de d\u00f3lares, una fracci\u00f3n del valor del terreno, pero una cifra que refleja la dimensi\u00f3n humana del territorio.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, los c\u00e1lculos financieros pasan por alto el aspecto m\u00e1s profundo. Groenlandia carece de la infraestructura necesaria para la extracci\u00f3n de recursos a gran escala o para operaciones militares significativamente expandidas. Las carreteras que conectan los centros de poblaci\u00f3n son pr\u00e1cticamente inexistentes. Ser\u00eda necesario construir puertos capaces de gestionar importantes cargamentos de minerales. Las viviendas y los servicios necesarios para la afluencia de trabajadores extranjeros siguen sin desarrollarse.<\/p>\n\n\n\n<p>Dinamarca anunci\u00f3 un paquete de defensa para el \u00c1rtico de 6.500 millones de d\u00f3lares en 2025 en respuesta a las cr\u00edticas previas de Estados Unidos sobre la insuficiente protecci\u00f3n de Groenlandia. Estas inversiones demuestran el compromiso dan\u00e9s de abordar las preocupaciones de seguridad a trav\u00e9s del marco existente de la OTAN, en lugar de transferir la soberan\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>Los economistas advierten que la primavera de 2026 probablemente estar\u00e1 dominada por espinosas discusiones sobre Groenlandia, similares a las disputas que duraron meses el a\u00f1o pasado antes de la firma de un acuerdo comercial. Incluso si Trump pospone la fecha l\u00edmite del 1 de febrero para la imposici\u00f3n de aranceles para permitir que se implementen medidas diplom\u00e1ticas, la tensi\u00f3n subyacente no da se\u00f1ales de disiparse. Un analista calific\u00f3 a Groenlandia como una ventaja en la agenda de seguridad de Trump, pero se\u00f1al\u00f3 que el presidente ha demostrado que realmente desea la isla, lo que sugiere meses o incluso trimestres de incertidumbre sobre los aranceles.<\/p>\n\n\n\n<p>Estados Unidos ha buscado Groenlandia de forma intermitente durante m\u00e1s de 150 a\u00f1os. Tras la compra de Alaska a Rusia en 1867, el secretario de Estado William Seward intent\u00f3 sin \u00e9xito comprar Groenlandia. La propuesta resurgi\u00f3 en 1910 y de nuevo en 1946, cuando Estados Unidos ofreci\u00f3 en secreto comprar la isla a Dinamarca, pero fue rechazada.<\/p>\n\n\n\n<p>Durante la Segunda Guerra Mundial, Estados Unidos invoc\u00f3 la Doctrina Monroe para ocupar Groenlandia tras la invasi\u00f3n alemana de Dinamarca, con el fin de impedir el uso del territorio por parte de los nazis. Las fuerzas estadounidenses permanecieron despu\u00e9s de la guerra, y para 1948 Dinamarca abandon\u00f3 sus esfuerzos por persuadirlas de que se marcharan. El acuerdo de defensa de 1951 formaliz\u00f3 esta presencia en el marco de la OTAN.<\/p>\n\n\n\n<p>En 1955, el Estado Mayor Conjunto propuso al presidente Dwight Eisenhower que la naci\u00f3n intentara de nuevo adquirir Groenlandia, argumentando que la soberan\u00eda proporciona la base m\u00e1s s\u00f3lida para garantizar la disponibilidad de territorio y recursos cuando se necesiten. El Departamento de Estado respondi\u00f3 que el momento para tal plan hab\u00eda pasado hac\u00eda tiempo, pues Groenlandia se hab\u00eda convertido en una parte integral, tanto constitucional como psicol\u00f3gica, de Dinamarca. Un intento de adquirir la isla podr\u00eda poner en peligro el acceso existente, y ser\u00eda innecesario porque Estados Unidos ya ten\u00eda permitido hacer pr\u00e1cticamente cualquier cosa seg\u00fan el acuerdo de 1951.<\/p>\n\n\n\n<p>Esa evaluaci\u00f3n se mantuvo vigente hasta la primera presidencia de Trump, cuando calific\u00f3 la posible adquisici\u00f3n como, en esencia, una gran operaci\u00f3n inmobiliaria. Impresionado por el tama\u00f1o de la isla \u2014cubierta entre un 80 y un 85 % por hielo\u2014, Trump declar\u00f3 que deber\u00eda formar parte de Estados Unidos. Sus asesores, Tom Dans y otros, trabajaron en la propuesta hasta el \u00faltimo d\u00eda de la primera administraci\u00f3n Trump, a la espera de una oportunidad para reactivarla.<\/p>\n\n\n\n<p>La justificaci\u00f3n de Trump para adquirir Groenlandia se centra en contrarrestar la influencia china y rusa en el \u00c1rtico. Las preocupaciones de su administraci\u00f3n no carecen de fundamento. China lanz\u00f3 su pol\u00edtica \u00e1rtica en 2018, autodenomin\u00e1ndose pol\u00e9micamente un &#8220;Estado Cercano al \u00c1rtico&#8221;, a pesar de estar ubicada a miles de kil\u00f3metros al sur de la regi\u00f3n. Pek\u00edn ha intentado ampliar su presencia en el \u00c1rtico mediante expediciones de investigaci\u00f3n cient\u00edfica, inversiones en infraestructura y adquisiciones de recursos naturales.<\/p>\n\n\n\n<p>El inter\u00e9s chino en el sector minero de Groenlandia se mantiene activo. El proyecto de tierras raras Kvanefjeld, propiedad mayoritaria de una empresa australiana, contaba con la china Shenghe Resources como su mayor accionista y socio estrat\u00e9gico, lo que gener\u00f3 preocupaci\u00f3n en Washington sobre una posible intrusi\u00f3n china. Seg\u00fan informes, funcionarios estadounidenses presionaron con \u00e9xito al director ejecutivo de la mina Tanbreez para que vendiera a postores estadounidenses a un precio inferior al de sus competidores vinculados a China, lo que demuestra la competencia geopol\u00edtica que se desarrolla en el sector de recursos de Groenlandia.<\/p>\n\n\n\n<p>Rusia mantiene una formidable presencia en el \u00c1rtico, con aproximadamente siete u ocho rompehielos de propulsi\u00f3n nuclear en servicio, incluyendo varios buques nuevos del Proyecto 22220, y m\u00e1s en construcci\u00f3n para ampliar su dominio en el \u00c1rtico. En comparaci\u00f3n, la Guardia Costera estadounidense opera solo tres rompehielos polares. Las actividades rusas en la regi\u00f3n declaran el \u00c1rtico zona de inter\u00e9s nacional ruso e indican su oposici\u00f3n a cambios en el statu quo.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, los cr\u00edticos argumentan que estas amenazas pueden abordarse mediante una mayor cooperaci\u00f3n dentro de los marcos existentes, en lugar de mediante la anexi\u00f3n territorial. Dinamarca y sus aliados de la OTAN se han mostrado dispuestos a aumentar su presencia militar en el \u00c1rtico y a compartir informaci\u00f3n de inteligencia sobre las actividades rusas y chinas. El acuerdo de defensa de 1951 prev\u00e9 mecanismos para ampliar las instalaciones estadounidenses si surgen necesidades reales de seguridad.<\/p>\n\n\n\n<p>Mientras los l\u00edderes europeos se preparan para una cumbre extraordinaria para coordinar su respuesta, las preguntas fundamentales siguen sin resolverse. \u00bfPodr\u00e1 el di\u00e1logo diplom\u00e1tico desactivar una crisis arraigada en la aparente convicci\u00f3n personal de Trump de que Groenlandia debe convertirse en estadounidense? \u00bfLa presi\u00f3n econ\u00f3mica mediante aranceles forzar\u00e1 concesiones o fortalecer\u00e1 la determinaci\u00f3n europea? \u00bfY qu\u00e9 ocurrir\u00e1 con la alianza transatl\u00e1ntica si esta confrontaci\u00f3n contin\u00faa intensific\u00e1ndose?<\/p>\n\n\n\n<p>El t\u00e1naiste irland\u00e9s Simon Harris capt\u00f3 el sentir de muchos funcionarios europeos al declarar a sus colegas ministros de finanzas que el continente se enfrenta a un momento crucial en su respuesta. La disyuntiva es ceder a la presi\u00f3n estadounidense con la esperanza de evitar una escalada o trazar una l\u00ednea firme para defender los principios de soberan\u00eda y derecho internacional.<\/p>\n\n\n\n<p>Para la propia Groenlandia, la crisis representa tanto un peligro como una oportunidad. El territorio ha buscado durante mucho tiempo un mayor desarrollo econ\u00f3mico para apoyar su eventual independencia. La creciente atenci\u00f3n internacional ha generado inversiones potenciales y ha resaltado el valor de los recursos minerales groenlandeses. Sin embargo, la agresiva estrategia estadounidense corre el riesgo de convertir cualquier alianza en pol\u00edticamente t\u00f3xica, sobre todo dada la resistencia local a la injerencia extranjera.<\/p>\n\n\n\n<p>Algunos l\u00edderes groenlandeses han intentado sortear las presiones encontradas. Si bien rechazan firmemente la ret\u00f3rica amenazante de Trump y cualquier sugerencia de anexi\u00f3n forzosa, han dejado abiertas las posibilidades de una mayor cooperaci\u00f3n econ\u00f3mica y un di\u00e1logo sobre las relaciones futuras. La palabra clave, enfatizada repetidamente, es el respeto a la autodeterminaci\u00f3n de Groenlandia, al derecho internacional y a los procesos democr\u00e1ticos que deben regir cualquier cambio de estatus.<\/p>\n\n\n\n<p>Las autoridades danesas han buscado un equilibrio entre firmeza y pragmatismo. El primer ministro Frederiksen ha rechazado con creciente firmeza los rumores de anexi\u00f3n, al tiempo que ha enfatizado el compromiso de Dinamarca de abordar las leg\u00edtimas preocupaciones de seguridad a trav\u00e9s de los canales de la OTAN. El gobierno ha acelerado las inversiones en defensa del \u00c1rtico y ha acogido con satisfacci\u00f3n los ejercicios militares aliados, demostrando que la cooperaci\u00f3n no implica necesariamente una transferencia de soberan\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>Para Estados Unidos, la crisis de Groenlandia plantea profundas preguntas sobre su relaci\u00f3n con los aliados democr\u00e1ticos en una era de creciente competencia entre grandes potencias. El exembajador Michael McFaul argument\u00f3 que amenazar con destruir la alianza de la OTAN por lo que calific\u00f3 de un proyecto vanidoso en Groenlandia es irracional y peligroso. En la competencia global con China que probablemente durar\u00e1 d\u00e9cadas, advirti\u00f3, distanciarse de la Europa democr\u00e1tica constituye una mala praxis estrat\u00e9gica.<\/p>\n\n\n\n<p>La disputa por Groenlandia trasciende un desacuerdo territorial entre Estados Unidos y Dinamarca. Est\u00e1 en juego el futuro del orden internacional basado en normas, la credibilidad de los compromisos de defensa colectiva y la cuesti\u00f3n de si la fuerza impone la raz\u00f3n en el siglo XXI.<\/p>\n\n\n\n<p>La disposici\u00f3n de Trump a emplear la coerci\u00f3n econ\u00f3mica contra aliados democr\u00e1ticos para impulsar su expansi\u00f3n territorial ha conmocionado incluso a diplom\u00e1ticos experimentados, acostumbrados a sus enfoques poco convencionales. El precedente que sienta \u2014que los intereses de seguridad estadounidenses pueden prevalecer sobre la soberan\u00eda, los tratados y el derecho internacional\u2014 tiene implicaciones mucho m\u00e1s all\u00e1 del \u00c1rtico. Si Estados Unidos puede amenazar a sus aliados con aranceles e insinuar el uso de la fuerza militar para adquirir Groenlandia, \u00bfqu\u00e9 mensaje transmite eso a Rusia respecto a Ucrania, o a China respecto a Taiw\u00e1n?<\/p>\n\n\n\n<p>La unidad europea en respuesta a la crisis demuestra que existen l\u00edmites a la presi\u00f3n que el continente aceptar\u00e1. Queda por ver si esa unidad podr\u00e1 mantenerse mediante la coerci\u00f3n estadounidense sostenida. El impacto econ\u00f3mico de los aranceles pondr\u00e1 a prueba la determinaci\u00f3n, en particular de los pa\u00edses que dependen en gran medida del comercio estadounidense. La tentaci\u00f3n de buscar acuerdos bilaterales en lugar de mantener la resistencia colectiva podr\u00eda aumentar a medida que aumenten los costos.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, la alternativa &#8211; ceder ante exigencias que violan principios fundamentales &#8211; conlleva sus propios costos. Como observ\u00f3 un funcionario europeo, si cedemos ante Trump en Groenlandia, \u00bfqu\u00e9 ser\u00e1 lo siguiente? El precedente importa tanto como el resultado espec\u00edfico.<\/p>\n\n\n\n<p>Por ahora, el mundo observa el desarrollo de esta crisis sin precedentes, con profundas implicaciones para la interacci\u00f3n entre el poder, el derecho y los compromisos de alianza en el sistema internacional moderno. Su resoluci\u00f3n \u2014ya sea mediante acuerdos diplom\u00e1ticos, una guerra econ\u00f3mica o alguna combinaci\u00f3n de ambos &#8211; moldear\u00e1 las relaciones transatl\u00e1nticas y el orden global en los pr\u00f3ximos a\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p>En la propia Groenlandia, las personas atrapadas en medio de la competencia entre grandes potencias contin\u00faan su vida cotidiana en una isla que ha sobrevivido a innumerables tormentas geopol\u00edticas. Groenlandia no quiere ser vendida. Groenlandia pertenece a los groenlandeses, no a ninguna potencia extranjera: una simple afirmaci\u00f3n de la dignidad humana y la autodeterminaci\u00f3n que resuena mucho m\u00e1s all\u00e1 de las costas \u00e1rticas.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Rafael Lagard<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>\u00a9 El Mundo Espa\u00f1ol<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"","protected":false},"author":1,"featured_media":103,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[9],"tags":[],"class_list":["post-101","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-politica"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/elmundo.timesofu.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/101","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/elmundo.timesofu.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/elmundo.timesofu.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/elmundo.timesofu.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/elmundo.timesofu.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=101"}],"version-history":[{"count":5,"href":"http:\/\/elmundo.timesofu.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/101\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":109,"href":"http:\/\/elmundo.timesofu.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/101\/revisions\/109"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/elmundo.timesofu.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/103"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/elmundo.timesofu.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=101"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/elmundo.timesofu.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=101"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/elmundo.timesofu.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=101"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}